lunes , noviembre 19 2018
Agujero Negro

El monstruoso agujero negro que acecha nuestra galaxia

En una polvorienta parte del cielo perteneciente a la constelación de Sagitario, una pequeña estrella llamada S2 O (aunque también se le nombra SO-2) viaja por aquello que los físicos nombran “el borde de la eternidad”.

Cada dieciséis años pasa a una distancia muy pequeña de un objeto oscuro y misterioso que pesa el equivalente a cuatro millones de soles y que se encuentra exactamente en el centro de la Vía Láctea.

Todo indica que se trata de un monstruoso agujero negro al acecho de nuestra galaxia.

Durante las últimas dos décadas, varios equipos de astrónomos han apuntado sus telescopios a la S2 O, misma que se encuentra a 26,000 años luz de distancia, pues esperan que al mirarla se confirmen las sospechas de distintos astrofísicos: la existencia un gigantesco devorador de estrellas y moldeador de galaxias.

Por varios meses de este año, la estrella pasó a través de su aproximación más cercana al centro de la galaxia, lo cual arrojó nuevos datos sobre el comportamiento de la gravedad en ambientes realmente extremos, al tiempo que lanzó pistas sobre la naturaleza de la amenaza invisible que yace en el centro de la Vía Láctea.

Uno de los equipos de investigación, conformado por miembros de distintos países y dirigido por Reinhard Genzel, investigador alemán del Instituto Max Planck para Física Extraterrestre, ha declarado que la evidencia más clara de que la entidad es un agujero negro de dimensiones extraordinarias, se que se ha convertido en la tumba sin fondo de 4.14 millones de soles.

Para determinar la cifra, los estudiosos analizaron las nubes de gas que orbitan por el centro e la galaxia. El grupo de Genzel descubrió que dichos gases dan una vuelta cada 45 minutos aproximadamente, al completar un circuito de 241 millones de kilómetros alrededor del 30% de la velocidad de la luz.

Según la teoría de Einstein, su movimiento deja ver que están muy cerca del agujero negro, pero lo suficientemente lejos para no caer en él. Ante esto, los astrofísicos han teorizado que solo un hueco tan enorme puede presentar este tipo de dinámica.

“Es lo más cerca que hemos llegado a ver la zona inmediata alrededor de un agujero negrode proporciones tan inmensas a través de técnicas directas y resolución espacial”, señaló Genzel.

El trabajo está enfocado en demostrar lo que los astrónomos han creído desde hace mucho tiempo, pero que aún no logran comprobar al 100%: que el mentado y gigantesco agujero negro se encuentra a la caza no solo de la Vía Láctea, sino también de muchas galaxias observables.

¿Estamos ante uno de los fenómenos que puede provocar la terminación del espacio-tiempo para siempre? Todo parece apuntar a un rotundo y oscuro sí.