manual transgénero BMA

Prohiben a doctores llamar a pacientes embarazadas “madres”

La Asociación Médica Británica (BMA por sus siglas en inglés) ha distribuido a sus 160.000 médicos afiliados un folleto de 14 páginas que enseña el nuevo lenguaje que debe tener un doctor en el lugar de trabajo acorde a los patrones de la ideología de género.

El documento se titula: “Una guía a la comunicación efectiva: lenguaje inclusivo en el lugar de trabajo” y  en su prólogo indica que: “Esta guía promueve la buena comunicación por medio de un uso del lenguaje que muestre respeto y sensibilidad a todos. La elección de las palabras adecuadas hace una gran contribuión a la celebración de la diversidad”.

A los médicos se les ha dicho que no llamen a las mujeres embarazadas “madres embarazadas” porque podría ofender a “individuos que han dado a luz y no se identifican como mujeres”, en su lugar deben usar  “gente embarazada” antes que cualquier otro término.

Hayden Cross, el embarazo de un transgénero

Este aviso llega semanas después de la campaña mediática en torno a Hayden Cross, originaria de Brighton (Inglaterra), quien ha sido presentada como el primer caso en Reino Unido en el que un “hombre” está embarazado.

Nacida como mujer hace veinte años, Hayden es legalmente un hombre y ha interrumpido su tratamiento de cambio de sexo (que incluirá, además de hormonas, la extirpación de pechos y ovarios) para poder quedarse embarazada con esperma de un donante anónimo y presentarse como un hombre que dará a luz. “Seré el mejor papá”, afirma.

No hay otros casos conocidos de una persona en transición que esté embarazada en el Reino Unido, pero cifras oficiales muestran que 775.000 mujeres dan a luz en Gran Bretaña cada año.

A pesar de esto, la BMA insiste en que los médicos deben dejar de usar la palabra “madre” cuando se refieren al embarazo para evitar ofender a las personas transgénero y “celebrar la diversidad”.

Cómo refererirse a un niño o niña según la guía BMA

Acorde a este manual de la BMA, referirse a un recién nacido usando los términos de “niño” o “niña” porque es un  “reduccionismo” y “simplifica un problema que es más complejo de lo que parece”. En su lugar, para referirse al “sexo biológico” del recién nacido se recomienda sustituirlo por “nacido o designado niño o niña”.

La BMA ha recibido duras críticas por este manual, sin embargo responden que “esta guía va dirigida a los trabajadores de la BMA”.